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Omar Ortega - Jefe de Producto de Ciberseguridad de Gtd Perú

Sector público es blanco del 41.7% de los Ciberataques: Desafíos y brechas de la transformación digital.

  • Pese a registrar 748 millones de intentos de ciberataques en seis meses, Perú se consolida como referente regional en transformación digital. Sin embargo, aún enfrenta brechas operativas y escasez de talento que impiden un avance uniforme en todo el país.
El Perú enfrenta un fuerte aumento de amenazas digitales. En la primera mitad de 2025 se registraron más de 748 millones de intentos de ciberataques, según FortiGuard Labs. Además, las instituciones públicas concentran el 41,7% de los incidentes de malware, de acuerdo con ICEX, cuyos costos de recuperación y respuesta ante incidentes alcanzan los US$30 millones anuales.

En este contexto, Omar Ortega, Jefe de Producto de Ciberseguridad de Gtd Perú, sostiene que la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad estratégica para el funcionamiento del Estado. “A medida que más servicios públicos se digitalizan, crecen los riesgos. La infraestructura estatal enfrenta ataques sin precedentes y una escasez de expertos que compromete la resiliencia nacional”, afirma.


Brechas digitales
Pese al escenario, el país ha avanzado en transformación digital. El 100% de las entidades públicas cuenta con un Oficial de Seguridad y Confianza Digital, según la Presidencia del Consejo de Ministros. Para Ortega, esto refleja una evolución hacia mayor madurez estratégica en infraestructura tecnológica, que ha posicionado al Perú como referente regional.

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Sin embargo, el desarrollo es desigual. Mientras entidades como la SUNAT, el Banco de la Nación y el Poder Judicial han incorporado nubes híbridas e Inteligencia Artificial, varios gobiernos regionales aún enfrentan limitaciones de conectividad, presupuesto y modernización tecnológica.

A ello se suma el déficit de talento. Según Fortinet, el país registra un déficit del 74% en especialistas certificados, cifra que supera el promedio de la Alianza del Pacífico. Esta escasez genera dependencia de servicios gestionados externos y dificulta la autonomía operativa del sector público. Además, la competencia del sector privado complica la retención de especialistas en el Estado.

Perú frente a la región

En el plano internacional, el Perú escaló al puesto 59 en el Government AI Readiness Index 2025 y ocupa el quinto lugar en América Latina en el Índice Global de Ciberseguridad, evidenciando avances en gobernanza digital y estrategia tecnológica.

En la misma línea, se aprobó recientemente la Estrategia Nacional de Gobierno de Datos 2026–2030 (ENGD), cuyo objetivo es el uso de datos como bien público. De este modo, asegura que la información estatal se trabaje de forma abierta y colaborativa, por lo que Perú se proyecta como un referente regional en la transformación digital hacia el 2030.

No obstante, persiste una brecha frente a líderes regionales como Brasil y Chile. Mientras Brasil encabeza el ranking y Chile fortalece su institucionalidad con una agencia autónoma, el Perú mantiene una estrategia centralizada bajo la presidencia del Consejo de Ministros. Este modelo favorece la alineación estratégica, pero puede limitar la ejecución uniforme en el territorio.

El país también destaca en la integración de Inteligencia Artificial en procesos documentales y judiciales. La SUNAT y el Poder Judicial han incorporado análisis predictivo y automatización de expedientes, reduciendo tiempos y mejorando la gestión interna. Sin embargo, estos avances no se replican con la misma velocidad en todos los niveles del Estado.

“Perú presenta una paradoja: cuenta con sólida preparación institucional, pero su infraestructura operativa aún está en consolidación”, explica Ortega. Cerca del 70% de las instituciones públicas reporta dificultades para integrar sistemas heredados con nuevas soluciones en la nube, lo que ralentiza la respuesta ante incidentes.

 

Próximos pasos

Frente a este panorama, la nueva Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2026–2028 prioriza el uso de Inteligencia Artificial para la detección predictiva de amenazas, reduciendo tiempos de respuesta ante incidentes de días a milisegundos. Para Ortega, la IA defensiva se perfila como eje central de la protección digital del Estado.

Asimismo, se proyecta que la inversión en servicios cloud en Perú alcance los US$1.149 millones en 2026, con crecimiento sostenido. No obstante, el desafío principal sigue siendo cerrar la brecha entre planificación y ejecución.

“El país vive un momento decisivo: si no fortalecemos la infraestructura en regiones ni invertimos en talento especializado, la transformación digital puede avanzar más rápido que nuestra capacidad de protegerla”, advierte.

En ese sentido, resulta clave impulsar mayor inversión en conectividad, modernización tecnológica y formación de profesionales en ciberseguridad dentro del Estado. Para Ortega, la ciberseguridad debe dejar de entenderse como gasto operativo y asumirse como inversión estratégica para el desarrollo, consolidando un Estado digital resiliente capaz de proteger la información de millones de ciudadanos.

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